Letra: Ricardo Montaner
Música: Piero Cassano
Cúanto vacío hay en esta habitación,
tanta pasión colgada en la pared.
Cuántadulzura diluyéndose en el tiempo,
tantos otońos contigo y sin ti.
Millones de hojas cayendo en tu cuerpo,
otońos de llanto goteando en tu piel.
Iluminada y eterna,
enfuerecida y tranquila,
sobre una alfombra de hierba
ibas volando dormida.
Un imposible silencio enmudeciendo mi vida,
con una lágrima tuya y una lágrima mía.
Iluminada y eterna,
enfuerecida y tranquila,
sobre una alfombra de hierba
ibas volando dormida.
Con una estrella fugaz te confundí la otra noche
y te pedí tres deseos mientras duraba tu luz…
dejame llorar, dejame llorar, dejame llorar.
Cuántas caricias perdidas en mi diván,
cuánto reclamo a Dios mismo que ya no estás,
hago canciones de amor en tu memoria,
y en todas vuelvo com siempre
a la misma historia.
Millones de hojas cayendo en tu cuerpo,
otońos de llanto goteando en tu piel.
Iluminada y eterna,
enfuerecida y tranquila,
sobre una alfombra de hierba
ibas volando dormida.
Un imposible silencio enmudeciendo mi vida,
con una lágrima tuya y una lágrima mía.
Iluminada y eterna,
enfuerecida y tranquila,
sobre una alfombra de hierba
ibas volando dormida.
Con una estrella fugaz te confundí la otra noche
y te pedí tres deseos mientras duraba tu luz…
dejame llorar, dejame llorar, dejame llorar.
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