Hola, soy Leila Cobo, bienvenidos a Estudio Billboard. Como ya es costumbre en este espacio tendremos una hora para recorrer la historia detrás de cada artista y descubrir la música de grandes intérpretes. Espero que ya hayan encontrado a sus preferidos en estas noches de música y conversación. Ustedes también pueden participar con sus preguntas a través del web site del programa. Aquí comienza Estudio Billboard.
Nuestro invitado es uno de los cantautores más reconocidos en todo el mundo de habla hispana, argentino por naturaleza y venezolano por elección, desde muy pequeño se define como un amante de la música. El comienzo como cantante es anecdótico: era baterista de una banda hasta que enfermó el cantante y él fue el reemplazo. Piensa que la música le sirvió para curar su vergüenza y su timidez. Después de 20 discos y más de 25 millones de copias vendidas su voz es inconfundible para generaciones. Vamos a conocer parte de su trayectoria.
[Aplausos]
Bienvenido.
¿Sabes qué? me da mucho gusto estar contigo, ¿no?
A mí también.
Pues sé lo que te has laburado tu carrera, tu trabajo como periodista y que estés aquí me parece, estoy seguro que lo consideras una realización más de tu carrera larga como periodista, estoy muy contento.
Gracias Ricardo, pero yo más contenta que tú porque acabas de terminar un disco, has estado viajando como loco y además te hice madrugar a cantar.
Eso no se le hace a un amigo.
[Risas]
Bueno, madrugar tampoco porque la hora está buena.
¿Sí, la hora está?… A mí me dijeron por ahí que tú te levantabas a las 6 y media de la mañana a componer, ¿eso es verdad o mentira?
Muy temprano, sí, cuando escribo canciones me levanto temprano, en vez de acostarme tarde prefiero levantarme temprano.
La inspiración te llega por las mañanas.
Prefiero… son etapas de la vida. Estuve una etapa cuando era muy muchacho, en que escribía a las 2, 3, 4 de la mañana. 
O sea que tú eres un escritor de oficio, tú tienes tu sistema para escribir, tu sitio, tu hora y tu lugar.
Sí, yo creo que creo en la disciplina. Creo también en que hay momentos de inspiración que uno no puede decir que no, porque la inspiración al fin y al cabo es algo que Dios te manda. Y no es que le vas a poner horario a Dios de cuándo te tiene que mandar la inspiración, pero creo también en que uno puede ser ordenado.
¿Y entonces tú te levantas a las 6 de la mañana, ves cómo se arregla el mundo?…
Sí.
¿Y te sientas, y qué pasa si tienes una hoja en blanco?
Yo trato y si no viene nada, me voy a cocinar, no sé, algo hago, pero no me quedo ahí como que, ah…
[Risas] Tú sabes, si llega llega y si no llega no llega. He dejado canciones a la mitad, he dejado títulos esperando, títulos, frases que se me ocurren y se me quedan, las dejo esperando y las reencuentro 2 años más tarde.
Ó 10 años más tarde.
Ó 10 años más tarde. Me pasó con “La cima del cielo”, la dejé guardada, se me ocurrió el título en un auto, en mi auto y se me ocurrió la frase: “Llevarte a la cima del cielo”. A la mañana siguiente me levanté muy temprano con mi tazón de café con leche, me asomé al balcón, vivía en un piso 14, acabábamos de casarnos con Marlene, y desde ese piso 14 me asomé al balcón y veía, apenas amaneciendo, que los autos pasaban, sin ver los autos me imaginaba que pasaban porque había como una neblina muy espesa, y ahí se me ocurrió que yo estaba en la cima del cielo pues. Y en realidad la gente no sabe que la cima del cielo era un piso 14. Y ahí escribí la canción, esa mañana.
Pero además era de llevarla a ella a la cima del cielo.
Sí, bueno, y después viene tu proceso creativo, de cómo vas a agarrar esa frase y le vas a transformar en una historia, ¿no?
Y estoy arrancando muy temprano pero es que arrancaste con una canción, aquí trajiste pianista, ¿será que nos?…
Sí, sí… ponte aquí. ¿A ti no te duelen los dedos tan temprano? [Risas] Tú tocas mientras yo hablo. Claro. Claro. Y ahí me voy empatando ahí en cualquier cosa.
Y una cosa Ricardo, antes de que… Échame una del Puma, ¿tienes?
[Risas]
¿Y qué viene primero, la letra o la música o las dos?
Depende. Yo soy un tipo, no me ofrecí a tocar instrumentos porque soy muy malo y mi instrumento es la guitarra, siempre lo fue, pero al pasar el tiempo la he ido… por temporadas la voy dejando, ¿no? Y ahora mi guitarra la usa mi hijo Ricky y ahora es un tremendo guitarrista.
Y ahora quiero después que hablemos de tus hijos porque todos los hijos son musicales, que es impresionante.
A ver. De esta no te he hablado. A ver, ¿cómo empieza eso.
Ok. Digo, ya que llegué así de improviso. Ustedes tranquilos. No cambien, ¿eh? Digo, el canal. Esta canción la escribí yo pensando, ¿te acordás de la novela Betty, la fea?
Sí.
Bueno, esa la escribí para cuando… seriedad, seriedad. ¿Por qué te ríes?
Bésame la boca con tu lágrima de risa y bésame la luna y tapa el sol con el pulgar y bésame despacio entre mi cuerpo y tu silueta y al mar más profundo bésame con tu humedad. Y bésame el susurro que me hiciste en el oído y besa el recorrido de mis manos a tu altar. ¿Si te acuerdas o no? Con agua bendita de tu fuente, bésame toda la frente, que me bautiza y me bendice esa manera de besar. Besa mis campos y mis flores, con tus gotitas de colores, besa la lluvia que resbala en la ventana y besa mi vida y mis cenizas y me dirás que voy de prisa, besa mis días y mis noches, mis diluvios y mi cielo a pleno sol.
Ya.
Bien!
[Aplausos]
Entonces Betty, la fea. ¿Cómo sale?…
Una noche, cuando la novela estaba en sus primeros capítulos…
¿En Colombia?
En Colombia, Fernando Gaytán, el escritor, me pidió un tema de amor y escribí “Bésame” justo en ese momento. Me acuerdo exactamente dónde estaba sentado, fue una mañana en mi despacho en Caracas, no me había venido a vivir en los Estados Unidos y bueno, y ahí escribí “Bésame”, ¿me entendiste?
Te entendí, te entendí. Y de hecho, aquí si me equivoco me corriges, ¿no fuiste y la cantaste en la telenovela?
Claro, y entonces me invitaron a cantar la canción allá y fue el tema que reconcilió a la original Betty con el original don Fernando, y cosas de la vida, la novela se fue haciendo en versiones en diferentes países y siempre “Bésame” ha sido el tema de amor que une a la pareja, cosa que me llena de orgullo, ¿no? Ahora cuando terminó la temporada pasada de… ¿Cómo se llamaba? “Lety Padilla” Lety, en México, me tocó a mí también cantar en la reconciliación de ellos y fue el tema de amor de los capítulos de Lety. Y luego la canté cuando Lety se casaba con don Fernando.
Yo sé que no ha sido adrede, ¿pero tú crees que hay algo en los mensajes que hablas de temas que son universales como los temas de las telenovelas, que son amor y?…
Sí, es probable. Sí. Cuando había… la primera época en la que la canción se identificaba con la novela como tal, cuando empezó esta cosa de hacer canciones para novelas, yo te diría que fui de los primeros. Por ahí a final de la década de los 80, por ahí en el 89, 88…
¿Y que pensaste la primera vez que te llamaron y te dijeron, al principio dijiste: ah, telenovela, o siempre pensaste: qué buena cosa?
No, lo que pasa es que yo tenía un coco muy bravo con que yo quería ser famoso y que para mí ser famoso era tener una canción al final de una novela. Y un buen día cuando grabé mi segundo disco, formalmente ahí es cuando me piden mi primer tema de novela; pero la primera canción que yo escribí para una novela fue “Tan Enamorado”, que escribí para una novela en donde yo también actué, que se llamaba “Niña Bonita”. Y yo actué porque yo quería darme besos con la protagonista. [Risas]
Ah, ¿y sí era bonita o era como Betty, la fea.
Rudy Rodríguez, era muy bonita. Rudy sigue igual de bonita. Pero el papel que me dieron era todo menos ella.
[Risas]
Entonces… ¿Y por eso dejaste de actuar?
Sí, dejé la novela por traidor, le dije al escritor, que me había prometido otra cosa.
Pudiste entonces en ese momento haber resuelto una carrera paralela de actuación y música, cosa que no hiciste, como han hecho otros artistas.
Sí.
¿Por qué?
Porque yo no creo que yo soy actor. O sea, yo no me siento en la capacidad de decir: oye, qué buen actor soy.
¿O sea que a pesar de querer ser famoso dijiste?…
Sí, no, no, aparte por ser famoso no accedí a… o por querer ser famoso. Tampoco es que te vas a ir con los ojos cerrados y hago lo que sea pa’ ser famoso, hay muchos para eso.
¿Sí?
Entonces a mí me gustaría. Yo decía que quería ser famoso pero con lo que yo sabía hacer, que era escribir canciones y cantar, y se me dio pues, no tuve que recurrir a cosas que no me salieran naturalmente, como la actuación o como meterme en problemas.
[Risas]
¿Viste? Porque mucha gente es famosa por los problema en los que se mete.
Porque es famosa, sí. Tenemos que ir a una pausa pero cuando regresemos seguiremos conociendo más de la vida de Ricardo Montaner. No se muevan.
[Aplausos]
Seguimos conversando con Ricardo Montaner. Tú tienes, honestamente, me parece que una de las voces más hermosas, distintivas y emotivas del pop latino, pero tú eres baterista.
Originalmente era baterista.
¿Y cómo pasa uno de ser… por qué eras baterista? número uno.
Por mi nariz.
[Risas]
No de verdad, yo tenía la nariz muy grande, me la operé en el año 80.
Mentiroso.
Seriedad, te doy mi palabra.
[Risas]
Era así, mira.
[Risas]
Mi perfil no era griego, era una nariz con un señor atrás.
[Risas]
Y me sentía tan mal, porque pa’ colmo era hipermétrope, o sea, no veía nada.
Ah gracias, porque iba a preguntar que qué quería decir eso.
Bueno, hipermétrope es lo contrario de miope. Y unos bigotes, mollejudos, así mostacho, que se me caían como en cascada dentro de los labios, me iba mordiendo así.
Yo espero que hayamos encontrado una foto de esto y la estemos viendo todos.
Yo te pido, por favor, que no lo pongas por nuestra amistad. Si la encuentras por favor. Y yo comencé tocando baterista apenas cumpliendo 13 años, fue el primer instrumento. El segundo instrumento que mi padre me regaló.
¿El primero cuál fue?
El primero fue una guitarra, para reyes magos me trajo un requinto, una guitarra y luego pues ya a los 10 años me regaló mi batería. A los 13 tenía mi primer grupo de rock y era baterista del grupo de rock y cantaba escondido detrás de los platillos.
¿O sea, pero tú entonces a los 13, a pesar de las gafas y de la supuesta nariz, que tendría que verla, y del pelo, tú soñabas, tú querías cantar, lo que querías era cantar?
Toda mi vida tuve eso en mi corazón.
¿Y tú todavía te recuerdas de eso Ricardo, tienes como esa memoria plasmada en la mente de ese momento como musical?
Ya a los 13, cuando ya tenía 5 años viviendo en Venezuela mi papá sacó a crédito la primera batería, que fue una batería Yamaha chiquita, que al pasar de los años luego me la robaron saliendo de un toque.
Ah. ¿Cómo se hizo la transición de baterista a cantante del grupo?
Cuando comenzó mi carrera yo todavía tocaba la batería, y yo me presentaba con batería adelante y los músicos atrás.
Como Tito Puente.
Bueno, en el caso todo lo contrario y sin caer en comparaciones, claro está, Tito Puente es un maestro de la percusión, pero yo tocaba la batería y estaba adelante, era muy incómodo. Y en la iglesia, cuando yo tocaba con mi banda de rock, pues yo tocaba en la iglesia, un día se enfermó el cantante que iba adelante y ahí fue cuando por primera vez me tocó cantar a mí en público. Ahí fue cuando por primera vez conocí lo que era la sonrisa del público cuando alguien canta; por primera vez me fijé que alguien se fijaba en mí mientras yo cantaba y fue una de las experiencias más grandes que he tenido en toda mi vida, hasta el día de hoy no se me borra las caras de la gente, de los muchachos de la iglesia que estaban ahí debajo de la tarimita que teníamos en el patio de la iglesia.
Bueno, primero que todo, ¿cómo conseguiste tu primer contrato disquero?
Yo primero empecé a grabar con un productor italo-venezolano que me grabó mis primeros discos 45, eran dos canciones: lado A y lado B, y sonaba en Maracaibo nada más.
¿Y cuáles eran las canciones, te acuerdas?
Grabé un “Júrame” de María Greever, grabé algunas canciones escritas por mí, algunas canciones de grupos venezolanos. El caso es que, un día cantando en la ciudad de Mérida, en la plaza de toros de la ciudad de Mérida, cantando gratis, recuerdo que me había ofrecido para cantar gratis porque sabía que iban a ir unos ejecutivos importantísimos de una empresa de discos. Quince días antes empezaron a poner el 45 que yo tenía grabado, que les llevé a la radio y a los 15 días ya el público del estado Mérida se lo sabía. Y fui y canté en la plaza de toros de Mérida. Qué casualidad que cuando empiezo a cantar toda la gente me cantó la canción, y el artista estelar que tenía que cantar le dio una crisis de pánico porque iba a salir ante 17 mil personas y él era muy tímido. Bueno, todo ese tiempo los estuve entreteniendo yo a la gente.
Dos horas.
17 mil. No fueron dos pero sí una, con dos canciones. Entonces la canté de adelante pa’ atrás, de atrás pa’ adelante… en piano merengue, la canté, o sea, la canté en todos los ritmos habidos y por haber.
Pero tú cuando estás en el escenario a ti te gusta hablar con la gente siempre, no es solamente un show de pararse a cantar, es como una visita casi.
Creo en la conversación, creo mucho en la comunicación con el público y creo también que la persona que va y compra una entrada, para oírme cantar nada más, se compra el CD. Yo creo que cuando la gente va a un show va a ver algo más.
Y en todo este tiempo te has mantenido supremamente actual y con la música muy relevante, sigues sonando siempre en todas las emisoras, ¿por qué?
No lo sé, ni me he preocupado mucho en encontrar la respuesta a esa pregunta, pero sí creo, sí me llama muchísimo la atención lo que estás diciendo. Tú sabes cuánto yo amo a Dios y qué tan conectado estoy con el Señor, ¿no? y cuanto yo le doy las gracias a él por cada cosa que me ha dado, ¿no? entonces él me ha regalado eso de tener la posibilidad de que al día de hoy, después de veinte y tantos años dándole vueltas al continente, todavía personas como tú se interesan en entrevistarme y eso para mí es muy importante.
Bueno, y de alguna manera tú le devuelves con los trabajos sociales que haces, pero de eso vamos a hablar en el bloque siguiente porque me están diciendo que hay preguntas de la audiencia. Mi pregunta es la siguiente: ¿ha ocurrido algún acontecimiento en tu vida que te haya hecho pensar en retirarte de la música?
No. No, ni creo que haya excusa o haya un motivo, por lo menos que yo conozca, que pudiese existir, ¿no? para que yo me retire de algo que no es otra cosa que un regalo.
¿Pero no hubo ningún momento en el que dijiste: esto está, no me está, que te estuviera yendo muy mal y que dudaste del…?*
Sí, sí, cuando tenía como veinte y tantos años yo había dejado mi carrera de periodista en la universidad del Zulia…
Eras colega mío.
ueno, iba a serlo porque yo no me gradué. Y en un momento, después de 4 ó 5 años dando vueltas por ahí, tocando puertas, que nada me resultaba, pensé en más de una oportunidad darme de límite, ponte tú hasta el mes de diciembre, y si de aquí a diciembre no he logrado un contrato discográfico me cambio, dejo la música y me dedico a la carrera.
Pero diciembre se volvía enero y febrero y marzo.
Sí, así pasó. ¿Y sabes de qué surgió?, de la noche ésa que te dije que iba a ser telonero de este artista que se enfermó, bueno, esa noche gracias a eso el presidente de la compañía que me firmó estaba ahí viéndome cantar, cuando bajé del escenario ya tenía un contrato discográfico.
Destino. ¿Qué tu crees que te inspiró más a escribir todas tus canciones que han hecho famoso con tiempo?
Yo, obviamente, yo tengo siempre… yo digo que yo escribo y no le pongo cara al… no identifico con una cara lo que yo estoy escribiendo, ¿no? Pero, sin lugar a dudas, el hecho de cuando un ser humano está enamorado es capaz de parir cierto tipo de cosas de las cuales no podría ni siquiera asomar un mínimo, yo digo de inteligencia o de lo que pudiera parecer este oficio de escribir o de lo que es la creatividad, si no estás enamorado.
De hecho uno de tus grandísimos hits, quizás la canción como que te popularizó primero se llama “Tan enamorado”
Sí. Sí. ¿Quieres un pedacito?
Dale ven.
Quizás te puedas preguntar qué le hace falta a esta noche blanca, a nuestras vidas que ya han vivido… … que han visto mil colores de sabanas de seda. Y cuando llueve te gusta caminar, vas abrazándome sin prisa aunque te mojes. Amor mío, lo nuestro es como es, es toda una aventura, no le hace falta nada. Y estoy aquí, tan enamorado de de ti que la noche dura un poco más, el grito de una ciudad, que ve en nuestras caras la humedad. Y te haré compañía, más allá de la vida, yo te juro que arriba te amaré más. Tan enamorados, que así la noche dura un poco más.
Eh, bravo
[Aplausos]
Seguimos con la compañía de Ricardo Montaner. Y tu primer amor la guitarra, ¿no?
Sí. Escribí una canción en la playa cuando tenía como 13 años. Noche de primavera… En las afueras está la luna llena, está el mar y tú.
Horrible la canción.
[Risas]
Yo me estaba inspirando.
Es que mira, mira el estribillo lo que decía: es amor, amor, amor, es un milagro de amor. Es amor, amor, amor…
Horrible.
[Risas]
A los 14 años, 13 años hice esa canción.
Yo no sé si todo el mundo sabe pero tú estás viviendo de hecho una gran historia de amor con tu mujer Marlene.
Sí.
Con la que tienes una familia muy musical…
5 hijos.
…y tú siempre hablas de ella y siempre estás con ella y ella es la que dirige tus videos, ¿Cómo se conocieron?
Bueno, mis videos y mi vida real también, porque Marlene tiene esa faceta de que puede hacer muchas cosas a la vez, entonces me maneja a mí también como si yo fuera con hilo, así. Y sobre todo esta parte.
[Risas]
La de decir que sí, me la maneja perfectamente.
¿Dónde se conocieron?
En la oficina.
¿En la tuya?
Si tengo que contar de amor, la conocí en la oficina, ella era, era de todo, siempre le dejaba una nota sin firmar. La mujer de mi vida no es normal, demasiado sublime, demasiado, ¿qué hice yo para ganarme el milagro, cómo puede caberme tanto amor si apenitas la… pruebo y sabe a cielo y su luz puede alumbrar con sus ojos, con un beso el pueblo entero? A ella.
[Aplausos]
¿Y se la escribiste a ella? ¿Cuándo la conociste?
Sí. No, no, cuando la conocí no, esa canción la escribí hace como 8 o 10 años, se la dediqué a ella pero la escribí para una novela que salió aquí en Estados Unidos que también se llamó “La mujer de mi vida”
¿Pero entonces sí fue un amor a primera vista?
Totalmente, sí. Nos conocimos en la oficina donde ella… el hermano de ella me firmó mi primer contrato discográfico, era el presidente de la disquera con la que yo grabé mis primeros 5 discos: RODVEN.
Sí.
Y me enamoré de ella ahí mismo y pedí su mano, así formalmente.
Muy bien me parece.
Y me la dieron completa.
[Risas]
Y Ricardo, tus dos hijos mayores mucha gente ya los conoce como cantantes: Alejandro y Héctor, pero además tus hijos chiquitos, bueno, chiquitos, menores, también son músicos. Cuéntanos un poquito de lo que ellos están haciendo y cuál es como tu rol en esta familia tan musical, ¿no? Sí, parecen como los Osmond o la Sound of Music o algo.
Es una locura, sí. Alejandro el mayor, que comenzó a cantar y a escribir canciones se ha dedicado ahora más a la parte de la composición y a trabajar en una editora, él trabaja en EMI Publishing. Héctor sigue su carrera de cantante, lleva su segundo disco, le ha costado muchísimo trabajo, pero ahí está, escribiendo canciones y tocando puertas todo el tiempo hasta que le llegue su momento, ¿no? que eso es un momento que te llega y la luz se enciende para quedarse prendida.
Sí.
Ricky y Mau son los medianos, digo, Ricky es el mayor de los pequeños o le menor de los más grandes, ¿cómo será? Toca la guitarra y compone canciones, Mauricio igual, toca la batería y canta con Ricardo, están haciendo un dúo.
Y tú hablas de tocar puertas y tocar puertas y tocar puertas, en tu carrera que ya es completamente internacional, incluida España, ¿qué puerta fue la más difícil, hubo algún país que realmente tú sentiste que tuviste resistencia y…?
Sí, el país más difícil que he tenido es España, y aún todavía mi música se conoce más a través de las voces de los artistas que la han grabado que de la voz mía como tal. Ahora estoy dedicando más tiempo todavía a la promoción en España y yo creo que instalarme unos meses del año que viene va a ser lo prudente en este caso y me voy a ir a vivir para allá por lo menos medio año.
¿Y tú te consideras primero qué, cantante o compositor?
Yo prefiero ser autor y cantante de las canciones que yo escribo. Que tú escribes. Pero has cantado canciones de otros, como en los dos discos nuevos.
Sí, pero lo que pasa es que todos los discos son un concepto que un día se nos ocurrió con Adrián y… Y los discos, hago el aparte, son “Las mejores canciones del mundo”, que es el disco que salió el año pasado, y el nuevo que es “Las mejores canciones del mundo Parte 2” Exactamente. El concepto de las mejores canciones fue tan productivo que decidimos hacer un volumen dos. Se llama “Las mejores canciones del mundo volumen 2” y alguna mía.
Y algunas… Y algunas tuyas…
Para hacer la salvedad que no están dentro de las mejores canciones, por eso dije…
… van a decir: ¡Ah!, mira este creído.
[Risas]
Se las da de gran cosa.
Pero ahora que me hablas de que tienes canciones que han sido mejores conocidas en voces de otros, algunas canciones, este disco tiene una canción que le escribiste a Selena.
o escribí una canción que se llama “Una mujer solitaria”, yo se la escribí a ella cuando estaba haciendo el disco que no llegó a terminar, cuando estaba yo a punto de hacer el demo, de hecho ya había mandado un demo con melodía, cuando estaba apunto de montarle la voz al demo ella murió y me quedé con esa canción guardada por mucho tiempo y…
Y no la quisiste grabar, me imagino, ¿no?
No, nunca la quise grabar. Pero luego produje una película para Servando y Florentino, cuando me tocó hacer la banda sonora de esa película se me ocurrió que el título debía ser “Un muchacho solitario” y que yo debía rescatar esa canción que había guardado por 8 años.
¿Y entre todas, entre 25 años de canciones, más, yo sé que todas son como los hijos, etc, etc, etc…
¿Eso te han dicho todos, no?
Sí todo el mundo dice: no, no me hagas escoger porque ta, ta, ta…, pero tiene que haber una que si no es la favorita, porque favorita es una palabra tan rara, sí es la especial por algún motivo.
Bueno, voy a tratar de ser original: No, no me preguntes esas cosas, yo… las canciones son como los hijos.
[Risas]
Y no podría decirte a cuál hijo prefiero. Eso es lo que respondemos todos, ¿no? Lo que pasa es que es cierto, ese es el problema, y es una gran realidad. Pero sí tengo canciones que quizá producen una respuesta diferente en el público, como por ejemplo…
Aquí no corre el tiempo tras la prisa, jamás se ven pasar las mismas golondrinas.
Esa canción se llama “Al final del arco iris” y es la segunda parte, por decirlo de alguna manera, de “Déjame llorar”, que es la canción que escribí dedicada a una pareja en la que ella se muere y se va a l cielo. “Al final del arco iris” es la respuesta de ella a él desde el cielo, entonces dice: Te esperaré en la última página del libro a media tarde urgente de cariño, te esperaré en la altura sublime del silencio para hacer el amor en una nube, en una nube, en una nube al final del arco iris.
Y todo el mundo llora.
Y ahí la gente empieza a llorar, yo lloro y ahí se acaba el show.
[Risas]
Oye, ¿y hay otra que nos quieras tocar con?…
Y la gente justifica habar pagado la entrada, dice: bueno, ya lloré, ya me puedo ir.
[Risas]
Va un pedacito de “El poder de tu amor”.
Y danos la historia de “El poder de tu amor”.
“El poder de tu amor” la escribí con Bebu Silveti.
Tu gran amigo.
Sí. Y esta canción me trae a Bebu Silveti cada vez que la canto, o sea, yo no puedo evitar el cantar este tema y no puedo evitar acordarme de Bebu, el momento en que él me dice: escucha esto, Chatito, y se pone en el piano. [Tarareando] ¿No? Y yo me paré al lado de él y dije: esa canción se va a llamar “El poder de tu amor” y me fui. Y me dice él: Chachito, ¿cómo te vas así? me dices eso nada más y te vas. Es que se llama “El poder de tu amor”. Me voy en el auto y me suena el celular, dice: Chatito, me dejaste loco con eso, ¿cómo se llama “El poder de tu amor”? Te vas a acordar de mí, Bebu, esta noche la escribo, a más tardar mañana a medio día está la letra. Y escribí eso. A ver. Tengo que reconocer que me sorprendió el amor, que me enamoré de sed, que tú eres el agua. ¿Sí se la saben más o menos? ¿Más o menos? Desnudo al aire libre estaba mi corazón, hablando solito con su corazón.
En falsete vamos a hacerlo.
El poder de tu amor que me eleva a lo profundo como un globo hasta el cielo, el poder de tu amor me sumerge a las alturas y me corta la respiración. Te juro, no miento que tu amor…tiene el poder.
Ya se la saben. Muy bonita.
Ah, ahora voy a llorar yo. Ustedes no se muevan porque ya regresamos con la historia de Ricardo Montaner.
Seguimos conversando con una de las voces más iconoclastas de la música latina. Y Ricardo, tú además, obviamente de ser cantante, de ser compositor, de ser productor, tienes un lado…
Te regalo una copia de mi llave para que me abras con confianza el alma, te regalo un pasaje hasta mi almohada para que sea mi cuerpo tu parada. Soy tuyo, soy tuyo.
Esa era para ti.
Gracias. Mi serenata personal.
Serenata personal. A ver, ¿qué era lo que me decías? Repítame la pregunta por favor.
Quería que habláramos de tu fundación. No sé si todo mundo sabe que tienes, de hecho Billboard te dio el premio “El espíritu de la esperanza” por el trabajo que haces altruista y además con niños, es un trabajo muy específico, cuéntanos un poquito lo que hace “La Ventana del Cielo”.
Yo tengo 17 años ya, como sabes, con mi fundación “Los Hijos del Sol”. He trabajado en tu país, he trabajado en Venezuela, he trabajado en Argentina, en Chile, en casi toda América Latina.
¿Y por qué la niñez latinoamericana específica, hubo algún incidente que como que te hizo?
No, no, no, yo siempre tuve… Te decía hace un rato, que tuve una inquietud especial por los niños y desde los 14 años hubo algo que me atrajo a trabajar con niños. Específicamente con niños que niños que tenían Síndrome de Down, eso sucedió en Maracaibo cuando yo era muy muchacho. A lo largo de los años queríamos, cuando nos vinimos a vivir a Miami, con Marlene queríamos poner un establecimiento como tal de cualquier fundación. Con “La Ventana de los Cielos” atendemos específicamente a niños con diferentes tipos de síndromes: Down, autismo, parálisis cerebral.
Y en una sede, ¿no?
Sí, compramos una tierra aquí al sur de la Florida, hacia Homestead. Una granja de contacto, tenemos más de 200 animales, los niños van allá. Yo creo que como bien lo dijo un amigo mío hace un tiempo, los niños con diferentes tipos de síndromes son los niños mas olvidados de los olvidados. Si bien es cierto que la niñez latinoamericana está olvidada, que no hay gobiernos suficientemente responsables como para que la niñez latinoamericana se sienta verdaderamente asistida, donde no tengamos países en donde los niños mueren de hambre, donde los niños mueren hasta de sarampión por no tener una vacuna.
Sí, cierto.
A pesar de todo eso hay todavía niños más olvidados que esos niños, a los que dejan para lo último, que son los niños que tienen algún tipo de discapacidad, entre comillas, nosotros no le llamamos de esa manera. Y nosotros resolvimos dedicarnos a los más olvidados de los olvidados.
Y tú has hecho, a lo largo de tu carrera, mil conciertos, mil presentaciones benéficas, pero ahora en diciembre en Miami, y lo califico porque este programa se va a ver en muchas partes, pero en el mes de diciembre del 2007 en Miami va a haber un concierto específicamente para la Fundación.
Sí. Nosotros los artistas que estamos ahí, ya te los voy a nombrar, tenemos como inquietud principal ayudar a la niñez, hemos armado una especie de coalición, por llamarlo de alguna manera, el año pasado comenzamos haciendo un show benéfico para la fundación de Juanes, para “Colombia Sin Minas”, que es la fundación que tiene Juanes, una iniciativa espectacular que ha tenido un éxito arrollador, que hemos logrado en ese concierto mucho dinero para poder mandar para comprarle prótesis a todos los niños que han sido víctimas de las minas. Este año me tocó a mi fundación, va a estar Juanes, va a estar Juan Luis Guerra, está David Bisbal, está Luis Fonsi, está Alejandro Sanz, está Niña Pastori y yo también, voy a cantar.
Ojalá.
Y algunas mías.
[Risas]
Va a estar animado por Susana Jiménez y Don Francisco y lo vamos a hacer el 19 de Diciembre. Todo el dinero que se recaude ahí, ninguno de nosotros cobra un solo centavo, todo el dinero que se recaude ahí va a parar a la fundación “La Ventana de los Cielos” que tiene como meta principal el próximo año mínimo abrir en tres países de Suramérica.
Oye, y ahora te llegó la hora.
¿De qué? de despedirme, ¿no?
No, no, todavía no. Antes de despedirte yo te torturo un poquito.
Dale, a ver.
Estos son los Top 20 de Billboard.
Ok.
Son preguntas, es como un ping pong de preguntas: yo pregunto y tú contestas sin pensarlo.
Bueno, me dijiste sin pensar.
¿Queen o The Who?
The Who.
¿Qué póster tenías en tu habitación de adolescente?
Ya está muy vieja, no puedo decirlo.
¿Qué guardas en el cajón de tu mesa de noche?
Las gotas de nariz.
[Risas]
Por si se me tapa en la noche.
¿Cuál es el rumor más extraño que has oído de ti?
Que me voy a casar.
¿La mentira más grande que has dicho en una entrevista?
Te voy a contar algo de verdad, entre tú y yo. No digo mentiras. Prefiero decir la verdad aunque me duela.
Entonces no me vas a poder decir mentiras en la siguiente: Describe tu no che perfecta.
Ok. No, sí te la puedo describir perfectamente. Mi noche perfecta es fuera de mi casa, con mi mujer, en la habitación de algún hotel, porque en mi casa… muy complicado. Con una producción que hay que armar para lo que te conté, no sabes. Porque son muchos, hay niños por todos lados, entonces no puedo ponerme muy creativo, ¿me entendieron?
¿Dos discos para llevar a una isla desierta si hay un tocadiscos o un CD player.
¿Y dónde lo enchufo?
[Risas]
No, a mí cuando me pongas a decir algo, dime dónde enchufo el CD player.
Bueno, dos discos para llevar a la habitación del hotel cuando vayas con Marlene a la noche perfecta.
Ok. A ver, uno de los CD’s que me voy a llevar es del Puma, de José Luis Rodríguez, en donde tiene el “Grandes Éxitos del Puma”, que tiene “Agárrense de las manos”, “Crucemos el Jordán”, “Voy a perder la cabeza por tu amor”… y viene… ¿ah? Numerado, numerado Ih! viva la numeración. Me llevo el del Puma pa’ poder practicar el chévere, que chévere, que chévere, que chévere, que chévere, y ese pa’ hacer los ejercicios. Y me llevo un instrumental. El de Arthur Hanlon puede ser.
Maravillosa escogencia.
Sí.
¿Qué canción te hace llorar?
¿Quién dijo que todo está perdido? Hoy vengo a ofrecer mi corazón. Tanta sangre que se llevó el río, hoy vengo a ofrecer mi corazón.
Esa canción la escribió Fito Páez y es de las canciones que más me gustan.
¿En qué gastas demasiado tu dinero?
En llamadas telefónicas, del celular.
¿Duermes con o sin pijama?
Duermo con pijama.
¿Qué es lo que los hombres jamás van a entender de las mujeres?
¿Nosotros qué no vamos a entender de ustedes? Todo.
Muy bien. ¿Tu peor defecto?
Este… ¿lo tengo que decir como argentino o como venezolano? Porque como tengo una parte argentina.
¿Tu peor defecto?
¿Mi peor defecto? Yo creo que la autocrítica es mi peor…
Ok, ¿Tu mayor virtud?
El sobreponerme a cualquier cosa que pueda tratar de hundirme de manera emocional, ¿no? Yo me sobrepongo ante las crisis, saco un poco el pecho y… no quiere decir que no me derrumbe, ¿no? de vez en cuando, pero suelo emerger de nuevo con nuevas energías.
¿Tu posesión más preciada?
Jesucristo.
¿Qué haces inmediatamente antes de salir al escenario?
Alabar al Señor y darle la gloria a él por lo que me voy a encontrar cuando salga ahí.
¿Y tu vicio preferido?
La pizza y el vino.
Y se nos acabó el tiempo.
Leila pero…
Lo siento.
¿A eso me trajiste? [Risas]
A ver, hazme un tono…
Nos gusta despedirnos con música, ¿nos vas a despedir con música?
Un pedacito.
Maravilloso.
Y llevarte a la cima del cielo…
Canten conmigo, ¿no?
donde existe un silencio total, donde el viento te roza la cara y yo rozo tu cuerpo al final Y llevarte a la cima del cielo, donde el cuento no puede acabar, donde emerge sublime el deseo y la gloria se puede alcanzar, y la gloria se puede alcanzar. Oh.
Ahí quedó.
Bravo.
[Aplausos]
Gracias. Gracias a Ricardo Montaner, al público que cantó con él.
Gracias mi niña. Dios te bendiga, muchos éxitos.
Gracias a ti. Y a ustedes, nos vemos pronto.
Hermanos, que les crezca.
** Ja, ja, ja.**
[Aplausos]
FIN
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